Ponte a pensar

Ponte a pensar, ponte a pensar en tu vida hace unos años, si a eso se le puede llamar vivir, buscando de boca en boca un recoveco de amor sobre el cual depositar tu breve satisfacción, creyendo que el mundo no estaba hecho para ti, que eras fuerte y que podías con todo, repitiéndotelo una y otra vez después de volver a caer con el mismo escalón con el que tropezaste cientos de veces, poniendo tu mente en el cielo, deseando que tus sueños se hiciesen realidad, que hasta la más mínima de las casualidades estuviese a tu favor y que cada pedazo roto en ti volviese a recomponerse para así por lo menos comenzar a vivir.

Ponte a pensar, si, ponte a pensar, en aquel será que acabó siendo, en aquel sueño que se hizo realidad, en las manos sobre las que entrelazarías tus fríos dedos en una gélida noche de invierno, en la palabra que nunca imaginaste que sus labios pudiesen pronunciar, en el sentimiento que evocó desde lo más profundo de ti, como si hubiese estado esperando a la persona apropiada para sentir con todo su poder, ánimo y esperanza, percibiendo que uno de tus cinco sentidos comenzaba a ganarle la partida al resto, que desde aquel encuentro comenzaba a manifestarse de forma inevitable cada vez que escuchabas su nombre.

Ponte a pensar, ponte a pensar en lo que ha llovido desde aquel día, has continuado viviendo, porque vivir tenemos que vivir (es lo que hay), pero no de la misma forma en la que lo haces ahora. Echa la vista hacia atrás, rebobina, una rara sensación se adueñara de ti, comenzaras a sentir que las cosas no van bien, que el pasado, por algo, es pasado, que todo momento en el que no esté en tus pensamientos merecería ser borrado de tu mente solo por un simple detalles, y es que ya te has acostumbrado a ella, si, a ella, la persona que te hizo volver a vivir, quien te ofreció todo su amor y apostó por ti encontrándote una vez más en un mar perdido del que muchos todavía vagan, enseñándote que el mundo no está hecho para ti, que está hecho para los dos, para estar juntos, y para caer y volverse a caer cogidos de la mano, ayudándose el uno al otro a levantarse, uniendo cada pedazo de pasado con el pegamento que todo lo sana, el amor, y sintiendo que lo único que ha pasado a su lado es el tiempo, porque todos y cada uno de tus sentimientos siguen corroborando que no hay otra vida mejor que no sea esa en la que no puedas de dejar de darle las gracias por entrar en tu vida, por hacerla más simple, por darle ese toque que necesitaba para volver a ser vida, por darle sentido a la frase “te quiero”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s