“Queridos nietos…”

Hace un tiempo, “navegando por la red”, me encontré con esta publicación que no me dejó indiferente, y de la cual me sentí “obligado” a dar mi opinión, mi punto de vista.

No busco una respuesta, y menos una réplica a mi mensaje, solo, tenía que decirlo, tenía que compartirlo:

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A quien se dirija a esta carta:

Cuando sea viejo, me gustaría poder hablarles a mis nietos sobre lo que es el amor, me gustaría poder decirles que me enamoré, que sentí lo que realmente le daba motivo a mi vida. Explicarles que no me hicieron falta 3 copas de más para ahogar las penas, porque su abuela fue la calma dentro de mi tempestad, que la vida es mucho más bonita si sabes disfrutar de ella, pero es maravillosamente preciosa si la disfrutas al lado de la persona que también te quiere en la suya, que en los días de lluvia disfrutábamos viendo películas hasta las tanta sin mirar el reloj, que esperaba con ansias que llegase el viernes para poder verla y rodearla con mis brazos, que los mejores momentos de mi vida llegaron de la mano que me agarraba fuerte en los momentos difíciles y me susurraba que me quería, que todo saldría bien, y que después de tantas vivencias y experiencias a su lado, me sigue mirando a los ojos con la misma fuerza que la primera vez que intercambiamos nuestras miradas, mientras sostiene mi mano y, con los ojos entre abiertos y lacrimosos, se siente afortunada y orgullosa de haber podido disfrutar su vida junto a mí, mi vida, la que desde que tenia 20 años, ha sido, es, y será, nuestra vida.


Espero haberles abierto los ojos a quienes los tenian cerrados, aunque son ellos quienes se tienen que quitar la venda.

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Soñar despierto

¿Que qué significa estar enamorado? Pues no busques una respuesta clara y concisa… y mucho menos que lo entiendas. Dudo mucho que te pueda llegar a satisfacer con mi respuesta, pero como lo que cuenta es la intención, ahí va.

Hay personas que le llaman mariposas en el estómago, otras que prefieren llamarlo cosquilleo, algunas lo llaman nervios… en fin, cada cual lo llama como quiere, pero yo prefiero llamarlo “estar enamorado”.

Cuando la tienes entre tus brazos, cuando la besas, cuando le susurras al oído que te encanta y que conocerla es lo mejor que te ha podido pasar, cuando a cada te quiero le sigue una sonrisa que termina por dejarte la cara de tontito que solo ella puede conseguir sacarte, cuando acaricias su pelo suavemente con delicadeza, cuando el “te quiero” se convierte en un sentimiento tan fuerte que parece que te vaya a estallar el corazón, cuando sientes que un para siempre se queda corto, eso, eso es estar enamorado.

Comenzarás a preguntarte porque, porque la echas de menos a cada instante, porque necesitas sus besos, porque cuando no la tienes entre tus brazos sientes que te falta algo, como si parte de ti se desvaneciera, pero es normal, estás enamorado, hazme caso, que de esto algo sé, o creo saber.

¿Y qué me dices de esas noches en las que desearías tenerla al otro lado de la cama? Noches en las que sientes que te falta algo, en las que te das cuenta de que por más que abraces fuerte a la almohada no vas a conseguir que dejes de pensar en ella ni un solo segundo.

Despertarte y que lo primero que hagas sea coger el móvil para ver sus buenos días, esos que te dan fuerza para vivir, con los que consigue hacerte el hombre más feliz del mundo, esos buenos días que desearías escucharlos cada mañana al despertar.

Corrígeme si me equivoco, ¿pero no te ocurre que si piensas por un momento que no tienes a esa persona en tu vida, sientes un vacío incalculable? Intenta pensar en ello, no creo que dures más de 23 segundos sin volver a la realidad, esa en la que la felicidad tiene nombre y apellido, en la que la alegría se mide en estatura, y en la que la locura te acaba llevando a la misma persona.

Te quiero.

Déjame invitarnos

Hay cosas en esta vida que no se pueden comprar, que no se pueden pagar con dinero, o simplemente, no se pueden describir.

Es imposible describir esos momentos en los que las palabras bastan, en los que una sola mirada puede decir más que mil palabras, donde una sonrisa puede enamorarte para toda una vida, donde se forma un sexto sentido, el cual solo puedes apreciarlo cuando estas a su lado.

Y no sabría… no sabría decirte con palabras lo que siento cuando la tengo entre mis brazos, cuando sientes su respiración, cuando podrías pasarte toda una noche mirándola fijamente a esos ojos que tanto quieres, que tanto deseas y que tanto añoras cada mañana al despertar.

Sería incapaz de describir con palabras lo que se siente besarla mientras acaricio suavemente su cuello, sería incapaz de decirte con exactitud que se siente cuando la miro a los ojos, cara a cara, diciéndonos que nos queremos y que siempre lo haremos, sería incapaz de describirte todos esos momentos únicos que no se buscan, que no se pagan con dinero, que solo puedes sentir a su lado y que sabes que con nadie más podrás volver a sentir ese cosquilleo en el estómago, esas mariposas que te asaltan cuando la tienes a tu lado.

Porque lo mejor de esta vida no se explica, lo mejor de esta vida no se ve ni se toca… lo mejor de esta vida se siente, lo mejor de esta vida son esos momentos a su lado que nunca, nunca, podrás describir, porque las palabras sobran cuando el corazón habla…